La Lloca del Rinconín.
Escultura de "La madre del emigrante".
Ya nos referimos en otro post al magnífico entorno de
la Ruta del Cervigón por la costa de Gijón:
www.google-earth.es/ ...7119#57119
Ahora volvemos a él para centrarnos en un inmenso monumento de bronce de cuatro metros de altura y de fuerte carácter simbólico en la ciudad.
En el paseo marítimo de
El Rinconín de Gijón, con el viento en la cara y la sal del mar en los labios, se encuentra la escultura de
La Madre del Emigrante.
Fundida por el escultor cántabro Ramón Muriedas Mazorra e inaugurada en 1970, este monumento rinde homenaje a las innumerables madres asturianas que se quedaron en estas orillas mientras sus hijos e hijas zarparon hacia Cuba, México, Argentina y Uruguay desde finales del siglo XIX hasta principios del XX. La emigración moldeó la Asturias moderna, y la ciudad quiso una obra que hablara con claridad de esa historia.
Una silueta expresionista esbelta, pelo y falda azotados hacia el mar, un brazo extendido como llamando a través de las olas, el otro apretando un chal contra el pecho. Una figura hueca que está anclada a un pedestal de hormigón armado con varillas de acero internas, inclinadas y reforzadas para resistir los vientos predominantes del noroeste.
Los locales pronto le dieron un apodo en asturiano,
La Lloca del Rinconín, la "loca" cuyo grito y gesto se extienden sobre las olas. La elección de una imagen moderna y angustiada provocó debate en los primeros años, cuando muchos esperaban una madre dulce y reconfortante; con el tiempo se convirtió en uno de los iconos más reconocibles de la ciudad.
A unos 150 m a la izquierda de la imponente escultura, hay también un
reloj de Sol analemático de gnomon móvil. Mide 5,47 m de diámetro el eje mayor de su elipse y las líneas de fechas para colocar el gnomon variable (persona) se encuentran en un pedestal rectangular de 50 x 170 cm a una altura de 60 cm. Marca las horas solares sobre la elipse, en romanos, con pequeños cubos de granito. En el lateral norte del pedestal, en bronce, estan las coordenadas geográficas del reloj.
He dibujado un plano de este reloj de Sol a escala, excepto los cuadrados horarios, en función de los parámetros requeridos de latitud, longitud, ejes de la elipse, etc. Al que le he añadido una tabla de corrección para pasar de hora solar a hora oficial. Con él, una vez orientado, y colocándole un pequeño gnomon en el sitio adecuado de la época del año, podemos ver la lectura de la sombra. Naturalmente solo en Gijón: