Si algo sobra en la denominación de peña, dada por Gally, es lo de colina.
Una peña, geográficamente hablando, no es más que una roca elevada, esté en un monte o no.
Sin embargo, la singularidad estriba en el tamaño, pues paradójicamente, a una gran roca como la Peña de Francia, rodeada de altos montes, se la denomina "peña", mientras que a una roca costera de mediana extensión como la de Gibraltar se la llama con el aumentativo "peñón".
En el mismo contexto, tenemos una roca relativamente pequeñita como la que hay en Calpe, llamada "Peñón de Ifach", (en Valenciá, Penyal d'Ifach). Véase la foto.
Cosas del lenguaje popular.
SI SEÑOR, tiene razón quise poner peñón y escribí colina, sepan disculpar.
Si algo sobra en la denominación de peña, dada por Gally, es lo de colina.
Una peña, geográficamente hablando, no es más que una roca elevada, esté en un monte o no.
Sin embargo, la singularidad estriba en el tamaño, pues paradójicamente, a una gran roca como la Peña de Francia, rodeada de altos montes, se la denomina "peña", mientras que a una roca costera de mediana extensión como la de Gibraltar se la llama con el aumentativo "peñón".
En el mismo contexto, tenemos una roca relativamente pequeñita como la que hay en Calpe, llamada "Peñón de Ifach", (en Valenciá, Penyal d'Ifach). Véase la foto.
Bautizado en 1928 como "Highland Chieftain",
Desplazaba 14.000 toneladas y medía 163 metros de largo. Acomodaba 150 pasajeros en la lujosa primera clase, 70 pasajeros en segunda clase y hasta 500 en tercera clase.
Al comenzar la II Segunda Guerra Mundial, los británicos lo confiscaron para transportar tropas, en sus funciones resistió varios ataques.
En 1959 fue adquirido por la compañía "Calpe Shipping Co.", enteramente reacondicionado como buque frigorífico y rebautizado como "Calpean Star".
A principios del verano de 1959, el navío transportaba una carga de aves y otros animales con destino a un zoológico alemán. Entre ellos había un albatros que murió antes de arribar a puerto, tras ingerir un alimento dado por un marino. Ese acontecimiento es visto por los hombres de mar como un aviso de una futura situación desdichada, dado que identifican al ave como símbolo de amistad.
Por tanto, no fue sorpresa que al llegar al siguiente puerto, Liverpool (una de las escalas previas al destino), varios de los tripulantes exigieran su paga y optaran por quedarse allí, entendiendo que el buque había quedado... Leer más ...