El núcleo urbano se diferencia claramente en dos partes: el casco antiguo. Si la zona del arrabal del puente, donde actualmente vive la inmensa mayoría de la población, carece de interés artístico, no podemos decir lo mismo del casco histórico. La iglesia parroquial de Santa María la Mayor ya fue declarada Monumento Histórico durante la Segunda República Española. Más recientemente, en 2004, la propia iglesia de Santa María la Mayor, la Casa Consistorial, el Castillo del Arzobispo y todo el Conjunto Histórico fueron declarados Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón.
Entre Baiona y A Guarda aparece Oia, donde la costa resiste la agitación del océano. Muchas son las razones para visitar este municipio: el monumental monasterio románico del Siglo XII; el ambiente gastronómico en torno a él, el barrio del Arrabal que conserva edificios del siglo XVIII; Cabo Silleiro, con su faro y sus ruinas de emplazamientos bélicos defensivos; y su Ruta Mágica, con vistas sobre la inmensidad y la bravura del Atlántico.
En la construcción de la plaza intervinieron varios arquitectos, entre los que destacan Juan de Herrera y Juan Gómez de Mora, ya que fueron los verdaderos creadores. Con el paso del tiempo y los distintos incendios sufridos, la Plaza Mayor ha sido reconstruida y reformada en varias ocasiones. En el siglo XV la Plaza Mayor recibia el nombre de Plaza del Arrabal, posteriormente la Plaza Mayor ha adoptado otros nombres como: Plaza de la Constitución, Plaza Real y Plaza de la República. El nombre actual se conserva desde finales de la Guerra Civil.
La Plaza por la que hoy fue centro de la villa, hasta que Juan II centró su vista en una plaza del arrabal que se transformaría en lo que hoy en día es la Plaza Mayor de Madrid. Pero antes de que esto ocurriera La Plaza de la Paja, bautizada asi por ser el lugar en el que se producía la entrega de paja para alimentar a la mulas de los cleros, era un punto estratégico en la Villa de Madrid.
La ciudad constaba de varios núcleos urbanos, entre los que se encontraba el arrabal de san Pedro, donde residían los mozárabes. Con la conquista cristiana de la villa, el lugar pasó a ser habitado por la población morisca y empezó a ser conocido como Barrio de la Morería.
Al siglo X corresponde el bastión denominado Alcázar y la Torre del Andador. En el siglo XI, los reyes de taifa de Albarracín construyeron las murallas que rodean el arrabal de la Engarrada. Finalmente, tras la Reconquista los señores cristianos y los reyes de Aragón erigieron nuevos tramos de muralla y la mayoría de los fuertes y torres que se conservan.
...barrios que habían constituido la antigua medina. Su construcción se realizó con lienzos de cantería de pedernal articulados entorno a torres semicirculares.
Quedan muy pocos restos de estas murallas, engullidos por el caserío durante los siglos XIV y XV, y demolidas en gran medida durante el siglo XVI. De la muralla árabe quedan algunos vestigios en el Parque de Mohammed I, y algunos lienzos de la cristiana. Como se ve, las murallas de Madrid, tienen solo un valor arqueológico e histórico. Las tres últimas representadas, de los arrabales, de Felipe II y de Felipe IV, no eran murallas defensivas como las de Ávila o Lugo, sino cercos o vallas con fines de control fiscal y sanitario.