Es verdad, pero no solo las viudas. Los duelos socialmente se hacían con lutos que duraban al menos un año.
No obstante, las mujeres casadas o de cierta edad también usaban mas bién ropas oscuras y serias.
Estamos hablando de principios y mediados del siglo XX.
Una fotografía real de las pescaderas en la playa de Valencia. Sorolla reflejaba una realidad cotidiana en sus cuadros.
Las propias mujeres de los pescadores vendían el pescado en sus cestas, y lo que les quedaba, a golpe de voz, los iban ofreciendo por el barrio o por la Plaza Redonda de Valencia, con sus faldas largas y corpiño ajustado, en ocasiones descalzas y con su cesto en el brazo.
!“Peix d´ara viu” ! Gritaban las vendedoras.
En la pintura que te ha gustado puedes observar algo paradójico: la dirección del viento reflejado en las faldas de las mujeres parece contrario al que empuja las velas de los barcos.
Pero la dirección verdadera y única es la que ampuja las... Leer más ...
Este municipio-península se encuentra separado del resto de la isla por el istmo de La Pared. El municipio cuenta con cerca de setenta kilómetros de bellísimo litoral que dan lugar a hermosas playas como Playa del Sotavento, o la afamada Playa del Cofete.
Se encuentra en Fuerteventura, una de las islas del archipiélago canario.
La mejor playa que se puede ver y disfrutar en este pais. Paya virgen, de kilómetros de arena dorada y limpia con muchas dunas y solo se van cabras a lo lejos.
La combinación de tonalidades perfecta para un paraíso de playa. Sotavento se ve idílica, aunque es una playa que suele estar a merced de un viento molesto. El espacio natural es evidentemente espectacular (y afortunadamente está a resguardo del urbanismo a mansalva).
Paisaje impresionante, lugar bellísimo donde los haya, disfrutable para quien la sepa entender y adaptarse a su naturaleza. Desgraciadamente urbanizada en parte, una pérdida turística de la isla, podría ser un reclamo por su naturaleza única y acaba siendo una playa ventosa para surfistas y domingueros decepcionados en busca de lugares donde llevar sus neveras, sus sillas, mesas, colchonetas, cuatro sombrillas y un iglú, y también la hamaca para la señora suegra que también pide sus comodidades.