La fuente redonda es una fuente a las afueras de Uclés de origen al menos romano. Y digo al menos porque está dedicada a un Dios Ibero-romano Airón.
Es curioso que esta pequeña fuente sale incluso en textos, describiéndola como una de las de mejor agua de España.
En ella se encontró una lápida romana en agradecimiento al Dios Airón que dice: Al dios Airón, lo hizo la familia Usetana del pago Oculense procurándolo Cayo Titinio Crispido. Oculense es el gentilicio del topónimo romano de Uclés (Oculus). En la fuente queda una réplica de este ara votiva, ya que el original fue llevado al parque arqueológico de Segóbriga.
Actualmente hay alrededor de la fuente un merendero con mesas y grandes árboles con buena sombra, que invitan al viajero a sentarse y descansar un rato. Un remanso de paz, donde detenerse a escuchar el agua correr.
A orillas del Pantano de Valdecañas, junto a la Carretera que lleva de Navalmora de la Mata a Guadalupe, se yergue el pórtico de un edificio romano: conocido como los Mármoles de Augustóbriga o el Pórtico de la Curia de Talavera La Vieja.
Pórtico de la Curia de Talavera La Vieja (Augustóbriga) es el único de este tipo, que se conserva en todo el mundo romano. El templo se erguía desde hace dos milenios junto al margen izquierdo del río Tajo, pero con la construcción de la presa, estaba en zona que iba a ser inundada, así que se cambió de emplazamiento, trasladándose piedra a piedra, al actual.
La imagen del bello pórtico se ha usado frecuentemente en documentales y folletos para promocionar el turismo de Extremadura.
La localidad de Talaverilla o Talavera la Vieja, la ciudad romana de Augustóbriga, desapareció bajo las aguas del pantano de Valdecañas en 1963, siendo sus 2000 habitantes trasladados a otros municipios.
este puente no se de que formaria parte , pero es rarisimo y ademas parece como que esta " girado" . . .
Yo no soy de España y la verdad quede sorprendido con este puente romano girado.
Pero a mi me gusta investigar y encontrar un porque ese puente esta allí y así, y buscando encontré esto:
Traslado Del Pontón Romano Guijo De Granadilla.
Situacion:Cáceres
Fecha:1981-1984
Fecha Proyecto:1981
Fecha Obra:1982-1984
Cliente:Ministerio de Cultura
“Consistió el proyecto en el desmontaje, traslado y montaje del pontón romano del río Alagón, que habría quedado sumergido en el pantano por la construcción de la presa aguas abajo.
La propuesta contempló una actuación de conjunto: el traslado del puente y el tratamiento del entorno en el que se ubicaría, pues la dificultad esencial del proyecto era responder a la profunda transformación conceptual a la que se sometía el pontón, un elemento... Leer más ...
El nombre de “Caudete” parece derivar de CAPDETUM, contracción que debieron hacer los romanos de Caput Deitanorum o Cabeza de los Deitanos, tribu ibérica del sudeste peninsular. Aunque puede también tener su origen en el término “caput aquae” (cabeza del agua), y que hacía referencia a la condición del municipio de cabeza de cuenca hidrográfica del río Vinalopó.
Caudete fue nudo de comunicaciones e importantes asentamiento en época íbera. Dos destacada muestras de esta cultura son la “Cabeza de Toro” y la “Cierva de Caudete”. Representan a animales ensalzados a la categoría de divinidad que ejercían de espíritus protectores de enterramientos íberos. Ambas esculturas pertenecen a la necrópolis del paraje de Capuchinos y están expuestas actualmente en el Museo Arqueológico de Albacete.
Calles empedradas, edificios que mantienen la típica arquitectura pinariega, como la Casa de los Ramos, palacios con un interesante origen, como el Palacio de Don Pedro de Neyla o los Marqueses de Vilueña, una majestuosa iglesia con retablos únicos, los restos de un Puente Romano y unos parajes y miradores paisajísticos únicos.
En el noreste de su provincia se encuentra esta población de la Tierra de Campos zamorana. Colindando con las vecinas León y Valladolid, no lejos de Benavente, la villa ha mantenido un carácter propio basado en su pasado poder. Lo que ver en Villalpando está marcado por vacceos, romanos, visigodos y la Orden del Temple. Sin embargo, las guerras y el paso del tiempo han provocado que parte de su patrimonio se halle en ruinas. Con todo, se trata de una población muy interesante y bien conectada con varios puntos clave castellano-leoneses.
Sepúlveda es una espectacular villa medieval rodeada por los ríos Duratón y Caslilla. Un entorno sinuoso entre hoces y barrancas sitúan privilegiadamente a esta villa que está denominada como Conjunto Histórico Artístico. Ya los celtíberos y romanos aprovecharon estas tierras donde dejaron claras huellas, como el puente Talcano o el yacimiento arqueológico de “Los Mercados” En tiempos visigodos, Sepúlveda es poblada y posteriormente ocupada por los musulmanes, pero Sancho García recuperó definitivamente para los cristianos en el 1010.
Roda de Isábena posee un ambiente pintoresco que recuerda a los paisajes descriptos en los cuentos sobre princesas, caballeros y castillos. Dicha localidad alberga bonitas calles empedradas, arcos romanos, cuestas en pendiente y numerosas construcciones llevadas a cabo con piedras. Además de todo esto, Roda de Isábena se destaca por haber sido capital de la comarca de Ribagorza y también la sede episcopal, es decir, que albergaba la catedral del obispo.
El Puente Romano sirve de enlace entre la Puerta del Puente y la Torre de Calahorra. Esta puerta está situada en la llamada Plaza Vallina, en plena zona cultural de Córdoba. La Puerta del Puente, conocida por los musulmanes como Bab al-Qantara y en el siglo XIII como Puerta de Algeciras es el tradicional acceso meridional a la ciudad desde tiempos remotos.
Si viajas a Niebla, conviene aparcar el coche fuera del recinto amurallado y acceder al mismo a pie. Sus puertas, el castillo, la iglesia mezquita, la Casa de la Cultura y San Martín conforman el conjunto monumental defendido por las murallas. Fuera de las murallas, sobre las aguas del río Tinto cruza el poderoso puente romano, y a unos 5 kilómetros está el dolmen de Soto, construcción funeraria con casi 4.000 años de antigüedad.
Hay múltiples sitios para ver, podrías empezar por los restos del primer poblado primitivo en O Cástrelo, además pudiendo contemplar los restos de la Vía XVIII del itinerario Antonino que unía Braga con Asturias y el puente romano adyacente, como muestra de las calzadas romanas, agregando a esta ruta arqueológica inscripciones de la vía en varias zonas cercanas a Seoane Vello. En los alrededores de la Ribeira Sacra encontraras entre la multitud de edificios de origen religioso una estructura que sobresale ante el resto, El monasterio e iglesia parroquial en honor a Santa Maria de Montederramo.
Como bien recoge el itinerario señalizado, gracias al paso de vetones, romanos, musulmanes y cristianos por Ledesma, se pueden visitar durante el recorrido numerosos bienes culturales. A destacar un vetusto menhir junto al río, el monumento más antiguo de la localidad, y un desgastado verraco de piedra heredado del antiguo castro vetón que existió en la localidad antes de la llegada de los romanos. Estos últimos llamaron Blestia al antiguo castro vetón, antes de pasar a ser Ledesma finalmente.
En época romana y visigoda la situación de estas tierras en el itinerario entre Coca y Simancas determinó la existencia de pequeños poblados en pagos como Santibáñez, Villanueva, Prado de Mingo Vela y La Llosa. La historiografía del siglo XIX identificó Íscar con el municipio romano denominado Ipsca o Contributa Ipscense, aunque estudios posteriores se acercan a descartar esta teoría, especialmente alusivo a la etimología del nombre de la Villa.
Además la riqueza de pastos, las características del terreno para el cultivo de cereal, la abundante caza y las aguas del Río Alberche, del Arroyo Tórtolas y de la Garganta de la Yedra, hacen suponer que su permanencia fuese significativa y duradera.
De la época romana se conservan unas inscripciones en los Toros de Guisando y los restos de una calzada de segundo orden. En esta época las tierras tembleñas debieron de tener gran importancia por ser zona de paso obligado. En algunos mapas arqueológicos figura un poblado romano en el término municipal.
Al contrario, se trata de un pueblo con una larga historia cuyo centro histórico ya justifica por si mismo una escapada, más allá de la imprescindible visita a alguna de sus bodegas. El emplazamiento actual de la villa de Haro ya fue ocupado con antelación por los celtas y más tarde por los romanos, y según parece, su nombre viene de un faro que había en la confluencia del río Tirón con el Ebro.
Por los restos encontrados, los primeros asentamientos humanos conocidos datan de la época prehistórica. Se han encontrado en su término municipal dólmenes. También se han encontrado restos de origen fenicio y romano.
En tiempos de la repoblación protagonizó una gran rivalidad con los condados vecinos y de ser señorío eclesiástico pasó a ser Cabeza de todas las tierras de Realengo situadas al norte del Condado de Niebla.
Algunos historiadores identifican Cuéllar con la Gella de Tolomeo, otros con la Acontia de Estrabón y, un tercer grupo, con Calenda, ciudad tomada por el cónsul romano Tito Didio en el año 96. Durante el reinado de los visigodos recibió el nombre de Colar, de donde deriva Cuéllar. Parece ser que en el año 997 la villa fue saqueada por el caudillo musulmán Almanzor, que hizo prisioneros a sus habitantes trasladándolos a Andalucía. Fue a finales del siglo XI cuando Cuéllar resultó reconquistada y repoblada por Alfonso VI.
Situada en la comarca del valle del río Alagón, entre los términos de Oliva de Plasencia y Guijo de Granadilla, en el norte de la actual provincia de Cáceres, está atravesada por la calzada romana denominada “de la Plata” (iter ab Emerita Asturican) siendo ésta uno de los dos ejes principales de su trama urbana ortogonal: el decumanus maximus.
La antigua ciudad de Cáparra, deshabitada tras la invasión musulmana y objeto hoy de prospecciones arquelógicas, pertenecía a la provincia romana de Lusitania, dentro del Conventus Iuridicus Emeritensis, con capital en la Colonia Augusta Emérita, de la que la separaba una distancia de 110 millas según el Itinerario de Antonino.
El nombre del municipio viene del culto celta a la diosa Epona, un lugar de gran legado cultural gracias a su puerto natural. Habitado desde la prehistoria nos ha dejado yacimientos donde se han encontrado herramientas de sílex, dólmenes, restos íberos y romanos así como elementos arquitectónicos musulmanes.
Las playas de Estepona son de arena fina, entre estas playas destacan la playa de Rada, el Cristo, Bahía Dorada, la Galera, el Padrón, Arroyo Vaquero y la popular Costa Natura, una playa nudista conocida en toda Europa.
A esta 'ciudad de los Condes' se la identifica con la antigua Lacóbriga, citada en los itinerarios romanos. Estuvo implicada en las guerras sertorianas del siglo I antes de nuestra era. Fue cabecera de una de las merindades menores de Castilla y hoy aún es partido judicial de la provincia de Palencia. Durante los más oscuros siglos de la Edad Media, Carrión perteneció a una saga de condes conocidos por los cronistas musulmanes como los Banu Gómez, entre los que sobresalió García Gómez, que se llegó a enfrentar a Almanzor, al romper este conde los pactos que con él mantenía. Al actual término municipal de Carrión también pertenece el lugar de Torre de los Molinos, distante poco más de seis kilómetros de la villa.
Las fértiles tierras del río Matarraña han propiciado que este lugar haya estado habitado desde la prehistoria. En el entorno de esta localidad turolense se conservan numerosos vestigios de este periodo, como las pinturas rupestres de Calapatar y del barranc dels Gascons, los grabados rupestres de la Vallrovira o las construcciones funerarias de els Villalongs. También los íberos y los romanos se asentaron en este territorio. Pero, al igual que sucedió con su vecina Beceite, quienes realmente determinaron el nombre a la localidad fueron los árabes.
La denominación de esta villa es Villanueva del Río y Minas, con su capital en Villanueva de las Minas. Se establece el 19 de Noviembre de 1.944. Entre los siglos IV y III a. C. se estableció un poblado que siguió existiendo después de la entrada de los romanos. La ciudad de Mulva debió tener una vida breve pero rica y fastuosa, gracias a las minas, por lo que pudo levantar el santuario de Munigua. En 1.282, Alfonso X le otorga Carta Puebla y le concede Fuero Real.
La fundación del pueblo actual está, sin embargo, en un feudo de los duques de Alba surgido en el siglo XV. En 1.494, se le concedió el título de Muy Leal por el apoyo prestado en la toma de Granada.
En el 1.571, Felipe II vende el pueblo a D. Fadrique Enríquez de Ribera. Entonces se llamaba Villanueva del Camino.