A primera vista puede ser sorprendente, con sus autopistas y edificios modernos. Para captar el espíritu de la ciudad y comprender su encanto, lo mejor es que vayas al barrio de Mutrah, que tiene una arquitectura tradicional (cúpulas de loza azules y amarillas, balcones ornamentados), un zoco y un agradable paseo acondicionado a lo largo de una bahía.
Capital del sultanato de Omán, Mascate tiene el encanto de una ciudad al mismo tiempo moderna y tradicional. La mayoría de los hoteles están en la parte moderna de la ciudad, pero los sitios de interés (sobre todo el casco antiguo o Mutrah) se encuentran al este. Las distancias son grandes, así que no dudes en alquilarte un coche.
A estos últimos pertenece nuestro barco, que arranca en Dubái y recorre durante una semana los puertos de Abu Dhabi, la isla de Sir Bani Yas y los omaníes Mascate y Khasab.
La puerta de entrada de este enclave omaní situado en el extremo norte de los Emiratos Árabes Unidos es Khasab (a 640 km al norte de Mascate), principal ciudad de esta provincia con una gran importancia desde el punto de vista estratégico por su situación, ya que está rodeada por el golfo Pérsico en el oeste, el estrecho de Ormuz en el norte y el golfo de Omán en el este.
El día 18 de abril hace escala en este puerto el crucero MSC Magnifica que se encuentra dando la vuelta al mundo.
Es singular su parte norte o más extrema, por donde realmente la península arábiga, va empujando lentamente bajo la placa euroasiática, y sus montes se van hundiendo en las aguas dando lugar a una escarpada costa, que se asemeja a las talladas de las regiones polares, con una especie de fiords que allí se llaman Khors y por donde pululan las características embarcaciones árabes Dhow boat, dedicadas a la pesca, al turismo, o a cualquier cosa imaginable.
La conectividad ha sido tradicionalmente un problema para la región, la distancia entre la ciudad de Mascate, capital de Omán, y la de Khasab que lo es de Musandam, ronda los 419 Km por mar y cuesta una hora por avión. Sin embargo, desde 2008, la comunicación marítima ha experimentado una gran mejoría con la incorporación de dos ferrys, el “Shinas” y el “Ormúz”, que a una velocidad de crucero de 52 nudos son los ferrys de pasajeros más rápidos del mundo, cosa que se puede apreciar en los vídeos.