Sus arquerías de piedra y sus casas blancas con techos de arcilla roja son el marco por el que transitan con la tranquilidad y bajo un cielo celeste sus pobladores. La capital ayacuchana, con sus 2.746 m.s.n.m., es rica en arquitectura, artesanía y gastronomía.
Un magnífico patio con columnas y arcos en toda su extensión, balcones en la planta superior y una fuente que murmura en un pequeño jardín. La puerta suele estar abierta, así que no dude en asomarse al interior.
Esta hermosa casa de estilo colonial, construida en el siglo XVII, es una pequeña joya arquitectónica. Su soleada fachada amarilla llama la atención. Tiene un pórtico de piedra del que sale un escudo con un águila bicéfala y dos monos (algunos dicen que dos leones) que sostienen el frágil balcón de madera que hay sobre el pórtico.
65-70 islas flotantes, han sido construídas por la mano del hombre, utilizando la totora como material de construcción. Esta especie de junco lo utilizan para todo: los barcos, el suelo de las islas, las paredes de las casas, sus techos, las camas y sobre todo los souvenirs.
...histórico, con construcciones como la Fortaleza de Santa Catarina, que data del siglo XVI y fué en su época un punto estratégico defensivo contra las invasiones fransesas y holandesas. Cuenta con la Iglesia Matriz del Sagrado Corazón de Jesus, patrono de la Ciudad, La Capilla de San Antonio y las ruinas del Convento de Almagro.
Por último, lo mas interesante: CABEDELO, es el mismo nombre de una Ciudad Portuguesa y significa "PEQUEÑO CABO". En las ültimas décadas, al modernizarse, Cabedelo cambió su fisonomia. Hasta los años 80, las casas eran mayormente del tipo unifamiliar, pero desde que se construyó la Via Litoraleña, pasó a predominar la edificación en altura, sobre todo en la zona costera.
...último utilizado también en la fabricación de explosivos.
Según los historiadores, el impulso de la explotación industrial del salitre se debió al científico Tadeo Haenke quien inventó en 1809, el proceso para obtener nitrato a partir del caliche.
El ciclo comercial de los nitratos comenzó por parte de inversionistas chilenos e ingleses en la explotación de los yacimientos de salitre que estaban en Antofagasta, que en esa época era territorio boliviano.
Los yacimientos ubicados en Tarapacá, mientras fue territorio del Perú, fueron explotados por compañías peruanas. Aunque más adelante especialmente en la década de 1870 pasaron a ser propiedad del Estado Peruano que los explotó directamente.
Entre 1827 y 1830, se realizan los primeros embarques de salitre con destino a Inglaterra y Estados Unidos, los cuales no lograron un resultado comercial satisfactorio por desconocerse su utilidad.
Solo a partir de 1831 se consiguió apreciar su importancia como fertilizante, en las exportaciones realizadas a Francia y EEUU, mas tarde a Inglaterra y posteriormente a Alemania e Italia, España y otros países.