Esta sede de la Fuji TV se inauguró en 1997, y llevó 3 años completarla, y su silueta revestida de aluminio es fácilmente reconocible incluso a lo lejos, a medida que nos vamos acercando a Odaiba. A mí me parece una obra maestra de la ingeniería, y desde luego, merece mucho la pena la visita, gratis salvo que queramos subir a Hachitama, el mirador del edificio, que nos costará 500 yenes (unos 5 euros).
Una de las atracciones más interesantes si visitamos la isla artificial de Odaiba es, sin duda, la sede de la cadena de televisión japonesa Fuji TV, que tiene muchísimo que ver, varias tiendas de regalos, un mirador no muy alto pero con vistas impresionantes, estudios de grabación, etc..