Uno de ellos es el Convento San Bernardo, un viejo edificio que fue el primer patrón de la ciudad. Luego, a pocas cuadras podremos conocer la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria de la Viña. También, muy cerca de allí –a no más de 15 cuadras- encontraremos la Iglesia de San Francisco y la casa de Juan Galo Leguizamón, que se encuentra ubicada en la esquina más característica de Salta.
Salta ofrece excelentes atractivos, porque si llueve y no podremos trasladarnos hacia puntos turísticos más alejados, una recorrida en un día nos permitirá conocer la historia de una de las provincias más bellas de la Argentina.