Es verdad, pero no solo las viudas. Los duelos socialmente se hacían con lutos que duraban al menos un año.
No obstante, las mujeres casadas o de cierta edad también usaban mas bién ropas oscuras y serias.
Estamos hablando de principios y mediados del siglo XX.
Una fotografía real de las pescaderas en la playa de Valencia. Sorolla reflejaba una realidad cotidiana en sus cuadros.
Las propias mujeres de los pescadores vendían el pescado en sus cestas, y lo que les quedaba, a golpe de voz, los iban ofreciendo por el barrio o por la Plaza Redonda de Valencia, con sus faldas largas y corpiño ajustado, en ocasiones descalzas y con su cesto en el brazo.
!“Peix d´ara viu” ! Gritaban las vendedoras.
En la pintura que te ha gustado puedes observar algo paradójico: la dirección del viento reflejado en las faldas de las mujeres parece contrario al que empuja las velas de los barcos.
Pero la dirección verdadera y única es la que ampuja las faldas:
Los barcos salen en bolina o ceñida, navegando con el ángulo posible contra el viento que les viene por la amura de babor. Lo que infla la vela no es directamente la dirección del viento, sino el empuje generado por el vacío en el lado de sotavento de la vela.
El pintor dibujaba la realidad.