Magnífico vídeo que no conocía. Ya lo he puesto en mis archivos.
Sí, Joaquin Sorolla y Bastida, una pintura que me ecanta. Claro que, su creación fue ingente, y algunas no son de mi agrado, pero sí aquellas realizadas en la Playa del Cabañal de Valencia, con esas luz que te atrapa, y se siente, de Sol y sombras (sobre todo porque las hemos vivído desde pequeños en ese lugar).
Indescriptible el reflejo de la acción marinera en el lugar con la "Pesca del Bou" y el movimiento playero.
Un pintor que bién merece su monumento:
Exacto son vivencias de tu Valencia de antaño y eso me encanta que publiquen historias de un pueblo o de la gente común.
Mira acá en mi pueblo un tío en su casa despachaba copas, es decir era como un bar pero era en una casa y ahí iban varios vecinos y se sentaban al rededor de una mesa y mi tío les vendía la bebida uno pedía un vaso de vino, otro pedía una caña con hielo otro un whisky.
Y cuando era chico me encantaba ir allí ya que mi tío me daba... Leer más ...
Magnífico vídeo que no conocía. Ya lo he puesto en mis archivos.
Sí, Joaquin Sorolla y Bastida, una pintura que me ecanta. Claro que, su creación fue ingente, y algunas no son de mi agrado, pero sí aquellas realizadas en la Playa del Cabañal de Valencia, con esas luz que te atrapa, y se siente, de Sol y sombras (sobre todo porque las hemos vivído desde pequeños en ese lugar).
Indescriptible el reflejo de la acción marinera en el lugar con la "Pesca del Bou" y el movimiento playero.
Es verdad, pero no solo las viudas. Los duelos socialmente se hacían con lutos que duraban al menos un año.
No obstante, las mujeres casadas o de cierta edad también usaban mas bién ropas oscuras y serias.
Estamos hablando de principios y mediados del siglo XX.
Una fotografía real de las pescaderas en la playa de Valencia. Sorolla reflejaba una realidad cotidiana en sus cuadros.
Las propias mujeres de los pescadores vendían el pescado en sus cestas, y lo que les quedaba, a golpe de voz, los iban ofreciendo por el barrio o por la Plaza Redonda de Valencia, con sus faldas largas y corpiño ajustado, en ocasiones descalzas y con su cesto en el brazo.
!“Peix d´ara viu” ! Gritaban las vendedoras.
Hablas de Joaquín Sorolla Bastida:
Gracias amigo rbernalmarco por enseñar yo lo valoro mucho porque me encanta aprender!!! :AP... Leer más ...
En la pintura que te ha gustado puedes observar algo paradójico: la dirección del viento reflejado en las faldas de las mujeres parece contrario al que empuja las velas de los barcos.
Pero la dirección verdadera y única es la que ampuja las faldas:
Los barcos salen en bolina o ceñida, navegando con el ángulo posible contra el viento que les viene por la amura de babor. Lo que infla la vela no es directamente la dirección del viento, sino el empuje generado por el vacío en el lado de sotavento de la vela.
WAU!!! A eso yo le llamo OJO DE CONOCEDOR, que con solo mirar te dice todo!!
La verdad yo no me di cuenta de ese GRAN detalle y tienes toda la razón AMIGO!!
Es verdad, pero no solo las viudas. Los duelos socialmente se hacían con lutos que duraban al menos un año.
No obstante, las mujeres casadas o de cierta edad también usaban mas bién ropas oscuras y serias.
Estamos hablando de principios y mediados del siglo XX.
Una fotografía real de las pescaderas en la playa de Valencia. Sorolla reflejaba una realidad cotidiana en sus cuadros.
Las propias mujeres de los pescadores vendían el pescado en sus cestas, y lo que les quedaba, a golpe de voz, los iban ofreciendo por el barrio o por la Plaza Redonda de Valencia, con sus faldas largas y corpiño ajustado, en ocasiones descalzas y con su cesto en el brazo.
!“Peix d´ara viu” ! Gritaban las vendedoras.
En la pintura que te ha gustado puedes observar algo paradójico: la dirección del viento reflejado en las faldas de las mujeres parece contrario al que empuja las velas de los barcos.
Pero la dirección verdadera y única es la que ampuja las... Leer más ...
A ver yo veo 2 mujeres jóvenes las que están mas de blanco y al medio la de negro puede ser la madre que siga de luto.
Esto lo escuche o lo leí por ahí lo que no se si es verdad, que si una mujer casada perdía el marido por muerte, esta tenia que hacer luto por 2 o 3 años y tenia que vestir de negro esos 2 o 3 años.
Es así o es mentira? Por favor pregunto para aprender
No solo se producía este gran trabajo femenino del sector pesquero en Santurce; sino en toda España en aquellos tiempos.
Véase por ejemplo, plasmado con la magnífica pintura de Sorolla, la labor de la mujer pescadera en la recepción y venta del pescado, en la playa del Cabañal de Valencia:
A mi me encantan este tipo de historias bien de la gente común y porque antes uno respetaba a la persona mayor uno la escuchaba como si fueran sabio y ni hablaba solo escuchaba, ya que por respeto un menor no se podía meter en conversaciones de adultos salvo que los adultos te pregunten algo, ya que si un menor hablaba mientras hablaba un adulto tu madre o abuela en mi caso te daba una buena bofetada y te decía no ves que esta hablando don albornoz, tenga respeto.
Para mi así se enseña y si aprendimos antes, porque ahora lo quieren cambiar para que ganen plata los chantas de los psicólogo y ni psiquiatra estos son todos LADRONES
Me encanta esto de las historias de cosas simples de la vida cotidiana de antes!!
Gracias amigo rbernalmarco por contar esta linda y hermosa historia para que vea la juventud de ahora, antes se trabajaba desde jóvenes y chicos, porque los padres te ensenaban a trabajar y ser respetuoso con los mayores porque sino venia un castigo y nadie se quejaba ya que no había ni psicólogo y ni psiquiatra.
Ahora se esta creando un ejercito de boludos ignorantes dominados por el celu y el TIK TOK, perdón ya me fui del tema es que es así.
Una de las figuras más importantes y emblemáticas de Santurce es la de la sardinera, mujeres vigorosas y avispadas, que además de la gobernanza y gestión del hogar, se dedicaban a la venta del pescado, actividad con la que aportaban un sobresueldo a la familia, en algunos casos mayor al de los propios pescadores.
Comenzaban sus labores desde muy jovencitas, bajando por las mañanas al puerto a ayudar a sus madres y aprendiendo poco a poco el oficio. La pugna por el mejor pescado para la venta, comenzaba en el puerto, y la carrera para vender las primeras piezas no cesaba hasta las puertas de Bilbao y las localidades cercanas.
Al principio se desplazaban a pie, con los pies descalzos, la falda remangada, portando una cesta sobre la cabeza, que podía pesar hasta 20 kilos. Luego llegó el tranvía, mejorando la vida de las sardineras.
En 1964, se instala en honor a la figura de las sardineras, una escultura, realizada en cobre obra del escultor bilbaíno J. Lucarini... Leer más ...