Especial atención merece el arco de la isla de La Horadada, emblemático históricamente en la Bahía de Santander, que fue víctima de un derrumbe el 19 de enero de 2005.
Esta formación rocosa que emerge frente a la península de La Magdalena siempre estuvo expuesta a mareas y tempestades. Después de un temporal, el arco natural de este pequeño islote situado en la entrada de la Bahía de Santander, quedó partido por la mitad. Su existencia sería un hecho intranscendente de no ser por su estratégico emplazamiento: tiene un pequeño faro que sirve de aviso para la navegación, y la forma caprichosa del arco que la tradición ha relacionado con la leyenda de los Mártires San Emeterio y San Celedonio, patronos de la ciudad de Santander.
Cuenta la leyenda que cuando cortaron las cabezas a los mártires cristianos San Emeterio y San Celedonio en la ciudad romana de Calagurris (Calahorra), éstas fueron arrojadas al río Ebro y tras un largo viaje en un barco de piedra dieron la vuelta a España por el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico hasta llegar a la bahía de Santander. Dicen que la barca de piedra chocó contra la roca y así se formó el túnel o arco que le dio nombre: La... Leer más ...
Luego de dos horas de navegación atracaremos en Isla Magdalena, Monumento Natural Los Pinguinos, lugar donde habitan más de 120.000 pinguinos magallánicos junto a una gran variedad de cormoranes, gaviotas australes, pilpilenes australes, carancas, skuas y hasta lobos marinos, un espectacular paisaje en medio de la Patagonia Chilena.
Lugar de detención obligada para el abastecimiento de los antiguos navegantes y descubridores. Esta Isla es el hogar de una inmensa colonia de Pingüinos de Magallanes, que podremos apreciar en nuestra caminata hacia el faro, que actualmente guía a las distintas embarcaciones en su paso por el estrecho.
Ha transcurrido más de un cuarto de siglo desde que la Familia Real de España, decidiera veranear en Mallorca. Se trataba de una opción novedosa, ya que durante la Restauración, tanto la Reina Regente Mª Cristina de Habsburgo-Lorena como Alfonso XIII habían preferido las costas cantábricas, tal y como, recuerdan los palacios de Miramar en San Sebastián y, en Santander, La Magdalena. Como es natural, la isla, cuya fuente primordial de ingresos es la actividad turística, acogió la elección con todo el calor e interés por una presencia tan emblemática, que suponía propaganda y reclamo de primer orden.
La bahía de Santander es el mayor estuario de la costa norte de España. En ella vierten aguas varios cursos fluviales como las rías de Solía, San Salvador, del Carmen, de Raos y la de Cubas, (denominación esta de la desembocadura del río Miera).
La entrada a la bahía está precedida por la ensenada de El Sardinero, donde se localiza la isla de Mouro. El acceso a su interior se realiza por un estrecho paso de mar situado entre la península de la Magdalena, en cuyas proximidades se sitúan la isla de la Torre , la de la Horadada, y el arenal de El Puntal, una larga barra longitudinal de playas y dunas que protege las tranquilas aguas internas de la bahía.
Y allí, dentro de esas tranquilas aguas, se encuentra el Puerto de Santander. Un sinnúmero de referencias geográficas marcan al navegante, desde una aproximación a la bahía por la costa cántabra al este y oeste, como las necesarias al reconocimiento visual de la propia bahía para encauzarlo al adecuado arrivo a puerto.
Así, he querido recoger en este kmz sobre Google Earth, aquellas referencias y señalizaciones indicadas en el Derrotero del puerto de Santander... Leer más ...