Este lugar reúne sedes históricas de Monterrey, Nuevo León. A su alrededor podrás encontrar la Catedral Metropolitana con un estilo barroco, el antiguo Palacio Municipal, el Museo de Arte Contemporáneo y el Museo de Historia Mexicana, todos con una vista sorprendente hacia el Cerro de la Silla.
Monterrey, Nuevo León es una de las ciudades más importantes de nuestro país por su desarrollo industrial y tecnológico. Su cultura, gastronomía y atractivos turísticos la catalogan como una gran urbe con una extraordinaria calidad de vida.
Su clima es algo caluroso, pero cálido, un punto que es parte de la identidad de este destino.
Son muchos los sitios que se pueden visitar en Monterrey, Nuevo León, sin embargo, aquí te mencionamos los más destacados.
A 251 km al noroeste de la ciudad de Oaxaca por la carretera núm. 190 rumbo a Huajuapan de León; tomar la desviación (por la carretera núm. 125) que va a Tlaxiaco; desde este lugar son 67 km hasta Santiago Yosondúa.
Todo comenzó en noviembre de 1919, cuando el obispo de León, Guanajuato, monseñor Emeterio Valverde, de visita en Silao, contemplaba desde su ventana el Cerro del Cubilete, único monte de los alrededores, cuya altura es de 2,661 metros sobre el nivel del mar y 800 metros sobre la llanura del ‘Bajío, y pensaba que sería bonito ‘ascender a esa montaña y oficiar en su cima una Misa’.
Uno de los máximos símbolos de la Ciudad de México y del país, el Ángel de la Independencia se eleva majestuoso en medio del Paseo de la Reforma.
La primera piedra de este reconocido monumento, fue colocada el 2 de enero de 1902 por Porfirio Díaz. La dirección del proyecto estuvo a cargo del arquitecto Antonio Rivas Mercado, también autor del Teatro Juárez de la Ciudad de Guanajuato.
Este monumento está inspirado en un proyecto para rendir homenaje a los héroes de la independencia que consistía en construir un zócalo de piedra con una columna corintia coronada por un ángel en plena Plaza de la Constitución durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna. Ese proyecto no pudo concretarse, y ya para finales del siglo XIX, el arquitecto Antonio Rivas Mercado, lo retomó inspirándose además en algunas famosas columnas del mundo como la de Trajano en Roma, la de la Plaza Vendome de París y la Alejandro en San Petesburgo. Todas esas columnas fueron levantadas para conmemorar, el triunfo de un ideal en sus países respectivos.
Fue así que este arquitecto diseñó un zócalo circular sobre el cual se apoyaría una base cúbica en cuyos vértices, descansan las estatuas sedentes que... Leer más ...