Fundado a finales del siglo XV, es uno de los núcleos de población más antiguos de Tenerife, se fundó apenas dos años después de la conquista de la isla y constituyendo además un municipio independiente a lo largo del siglo XIX. Tiene monumentos como la Torre de San Andrés, la iglesia parroquial o el antiguo colegio de Estévez, aunque la ciudad es más conocida por albergar algunas de las playas más populares de la ciudad: Las Teresitas y Las Gaviotas.
Antes de la conquista de Tenerife por los castellanos, los guanches, los primeros pobladores de la isla, conocían el lugar como «Abicore» e «Ibaute.
Asentada bajo el Macizo de Anaga, a las afueras de Santa Cruz, en el pueblo de San Andrés, esta playa cautiva la vista y relaja el alma bajo su radiante sol. Tenga en cuenta que un enclave con una reputación que le precede tiende a ser bastante concurrido, especialmente los fines de semana. Incluso siendo tan popular, la Playa de las Teresitas conserva su belleza natural y puede confundirse sin el menor género de dudas con una playa caribeña.
Playa de la Teresitas, Santa Cruz Tenerife, Canarias
La dorada Playa de las Teresitas se extiende durante un kilómetro y medio: las palmeras se mecen ante la cálida y suave brisa y sus hermosas aguas tranquilas son ideales para darse un chapuzón y refrescarse. Bienvenido a la que es considerada por muchos como una de las mejores playas del norte de Tenerife.
Ubicada a 310 km de la Capital Federal, Santa Teresita limita al norte con la localidad de Las Toninas, al sur con Mar del Tuyú, al oeste con el partido de Gral. Lavalle y al este con el majestuoso mar Argentino.
Esta ciudad turística costera es un tradicional lugar de veraneo que muchos turistas eligen por el particular ambiente familiar que se genera. Posee diversos atractivos que otorgan las más variadas propuestas tanto para entretenerse como para descansar.
De clima templado, el verano de Santa Teresita es agradable, con una temperatura que oscila entre los 21 y 33º C.
El visitante se encuentra con extensas playas donde puede disfrutar las bondades del mar, el sol y la arena realizando actividades costeras –paseos en cuatriciclos, caminatas, cabalgatas– o desde el agua, practicando natación o deportes náuticos como jet ski, windsurf, esquí acuático, entre otros.