Rica en historia y patrimonio cultural, son muchas las huellas que se conservan sobre su evolución. El poblado ibérico de Coimbra, en el Barranco Ancho, es uno de los más importantes de la comarca, al igual que las "villas", de época romana, cuyos restos se pueden visitar en el Museo Arqueológico del Palacio del Concejo. El mundo árabe dejó su legado a través de la arqueología y la toponimia. La Reconquista recuperó esta comarca para el cristianismo quedando bajo la protección del Señorío de Villena, momento en el que la ciudad fue adquiriendo su configuración actual.
Periodo Orientalizante, Ibérico antiguo y pleno (s. VI-III ane).
Situación: Yacimiento situado entre Guardamar de Segura y Rojales, a 2,5 Km. de Rojales, en el margen derecho del río Segura. El poblado está situado en el margen de lo que en la antigüedad era una albufera o laguna.
El yacimiento consta de dos partes, el poblado y la necrópolis. Los restos arquitectónicos son escasos, muy arrasados.
Pueden identificarse restos de un torreón cuadrangular, puesto de manifiesto en las excavaciones de los 80. Hacia el oeste destaca un cabezo redondeado, cabezo Soler, con restos superficiales de cerámica ibérica.
Unos 200 m al sur del poblado se localiza la necrópolis, con una extensión superior a los 2500 m2. Sobre la superficie es posible observar restos de los túmulos de piedra, de planta cuadrangular, algunos de los cuales servirían de soporte a esculturas antropomorfas y zoomorfas como la cabeza de grifo, o restos de toro. Estas esculturas, del s. V ane, estaban muy fragmentadas en el momento de su hallazgo, y reutilizadas en otras tumbas. La necrópolis se sitúa a más altura que el poblado y se pueden apreciar interesantes vistas... Leer más ...
Dentro de los límites del término municipal de Guardamar del Segura se encuentran importantes yacimientos arqueológicos que forman parte de su patrimonio cultural y de los que destacamos:
El castillo.
Rábita Califal de las Dunas de Guardamar. Yacimiento arqueológico del siglo X donde se encuentra la rábida más antigua de España.
La ciudad portuaria fenicia La Fonteta. Instalación fenicia situada en la desembocadura del río Segura, datada en los siglos VIII al VI a. C. Tradicionalmente conocida como ciudad Alone.
El cabezo Pequeño del Estaño. Pequeño núcleo amurallado del Hierro Antiguo de los siglos VIII y VII a. C., situado en la partida de la Rinconada.
El Yacimiento arqueológico de Cabezo Lucero. Consta de los restos de una necrópolis y de un poblado ibéricos de los siglos VI a III a. C. En este yacimiento se encontró la Dama de Guardamar.
Las piezas encontradas en estos yacimientos o sus reproducciones pueden verse en las exposiciones divulgativas permanentes que tienen los museos:
MAG Museo Arqueológico de Guardamar y MARQ Museo Arqueológico Provincial de... Leer más ...
Con la llegada de los romanos, el poblado ibérico fue transformado en una villa romana, dedicada a la explotación agraria con el cultivo predominante de la viña. El vino producido se envasaba en ánforas, que podían ser producidos en los hornos de Gavá o San Baudilio de Llobregat.
el visitante podrà disfrutar de interesantes hallazgos arqueológicos, monumentos y edificaciones notables como: el Poblado Ibérico (playa de Castell), con restos arqueológicos íberos (s. VI a.C.), el Castillo Medieval de Sant Esteve (playa de la Fosca), el Castillo de Villarromà (Bell Lloc) de época visigótica, la Iglésia de Santa Maria del Mar (s.XV) o la Iglésia de Santa Eugénia de Villarromá (s. XI), en el núcleo urbano.
El Guerrero de Mogente es una pequeña figura de bronce de origen ibérico que reproduce a un jinete-guerrero íbero montando a caballo. Data del siglo IV o V a. c. y fue encontrada en el año 1931.
La figura la descubrió el obrero Vicente Espí, en el departamento 218 del poblado ibérico de Bastida de les Alcuses, importante ciudad de la región de Constestania Ibérica que a su vez fue descubierto en el año 1909, y que se encuentra ubicado en un cerro del sistema montañoso de la Serra Grossa en el término municipal de Mogente (provincia de Valencia). El poblado fue arrasado completamente en el 330 a.c, y también se han recuperado numerosas piezas de gran valor arqueológico.