“El Dique se terminó en 1951 pero, como no había camino, porque originalmente iba por donde quedó el lago, tuvieron que hacer un desvío de 12 kilómetros. Y fue recién el 23 de octubre de 1953 cuando se inauguró, porque ese año se finalizó la ruta nacional 36”, cuenta Carlos Maldonado en su libro “Los Molinos Complejo Hidroeléctrico”.
La Ruta de las Caras de Buendía discurre desde el pueblo que da nombre a la ruta y al pantano, cabecera del trasvase Tajo Segura, en la provincia de Cuenca, pero justo al límite con la de Guadalajara.
Las caras son esculturas modernas, comenzaron a esculpirse en 1992 y son obra de dos escultores locales: Jorge J. Maldonado y Eulogio Reguillo, que fueron dando forma a la roca caliza típica de estos parajes conquenses.
El conjunto esta formado por unas 18 piezas repartidas por el monte.
Las esculturas además tiene nombres, muhcos de ellos sujerentes como: "Chamán", "La Monja", "Beethoven", "La Virgen de Lis", "Arjuna", "Espiral de Brujo", "Duende Indio", "De Muerte"...
Sigo a ruta por mes. Cada vez estoy más lejos de casa y cada vez tengo que planear mejor la ruta ya que me lleva todo el día y tengo que tener en cuenta el tiempo metereológico y esta vez hice caso a Maldonado que dijo que haría bueno. No me lo pensé dos veces y aproveche la ocasión y me fui a Polentinos para hacer la ruta. Esta vez no ví ningun venao, excluyendome a mí y a una montañera que venia de Reinosa y que la encontré por la zona del Prado Las Cabras ascendiendo a Peña Carazo. La historia es que ya había estado el domingo y en el descenso por este mismo sitio perdió el móvil, así que volvió a buscarle. La deseé suerte y continué por mi camino. Alguién que haya estado por la zona en esas fechas sabe algo?...Si son tan amables por favor comunicarlo, razón aquí.
Me temo lo peor. ¡Se Ruega un eterno descanso por su alma! (la del móvil)
Y también al Cerro Pan de Azúcar, en las inmediaciones de la ciudad homónima. Un cerro en el que es detacable la cruz que lo corona de 35 metros de altura y por supuesto las vistas hermosas que ofrece. Sin dejar de lado que en su base se encuentra una importante reserva de fauna y flora.
En definitiva, que Piriapolis es un lugar perfecto para quienes buscan un turismo de naturaleza más activo en el que poder realizar rutas de senderismo, pues la ciudad está rodeada de numerosos cerros de fácil acceso.
La construcción está dividida en dos plantas y además un sótano (no accesible al público). En la planta baja pueden observarse todo tipo de objetos de la época de Piria, documentos, murales o fotografías, entre otros. Y en la planta alta también podrá visitar diferentes estancias o habitaciones decoradas en diferentes estilos. En ellas encontrará piezas de arte, mobiliario de la época, diversos utensilios e incluso armas.
Además, desde esta segunda planta pueden observarse maravillosas vistas de la ciudad y del cerro de Pan de Azúcar.
Para llegar hasta el Castillo debe tomarse la Ruta 73 y habrá de recorrer unos 6 kilómetros hasta llegar a la Ruta 37 donde hay que doblar a la izquierda llegando así al Castillo. El camino de recorrido es muy bello, con el Cerro de las Ánimas y el Pan de Azúcar.